La idea original surgió en el foro Lamarabunta cuando la comunidad se enfrentó al reto de organizar un curso de Taxonomía de Formicidae, impulsado por Iñigo Sánchez (del Zoobotánico de Jerez) y recogido por dos miembros del foro, Roberto Huerta y Alexandre Portheault, que junto con Iñigo y el Zoo lo llevaron a cabo.
En un principio se intentó fundar la Asociación en Jerez, aprovechando ese curso de Taxonomía —bautizado como «Taxomara»—, pero aún no estaba madura la iniciativa. Allí se anunció que se estaba trabajando en ello y se repartió un borrador de los Estatutos. Dos asistentes (Ángel Barrera y Gerardo Fernández) aprovecharon una larga espera en el aeropuerto de Jerez para pulir el borrador y dejarlo casi definitivo.
Por la dispersión geográfica de los interesados, la fundación quedó finalmente en manos de cuatro personas, que formaron la primera Junta Directiva provisional.
Socios fundadores
Durante el periodo inicial de inscripciones, reservado para quienes impulsaron la creación de la AIM:
Alberto Sánchez · Federico García · José Carlos García · Álvaro Rodríguez · Kiko Gómez · Olmo Hernández · Toni Verdú · José Velasco · Gerardo Fernández · José María Gómez · Rafael Yepes · Francisco Cáceres · León González · Marco García.